“Porque el meollo intimo del tema elaborado es el principio y el fin del arte. No podrá negarse ciertamente que el genio, el talento artístico cultivado, puede de cualquier cosa hacerlo todo mediante la forma de tratarla, y doblegar la más recalcitrante materia. Pero, bien miradas las cosas, prodúcese siempre entonces más bien una pieza de arte que una obra de arte, la cual ha de descansar sobre un tema digno, para que después, finalmente, el modo de tratar este último con habilidad, desvelo y tesón pueda mostrarnos tanto más afortunada y magnífica la dignidad de la materia”.
J. W. Goethe